La capacidad de adaptar diferentes visiones y situaciones es algo que me atrae en la literatura, ya sea leyéndola o escribiéndola siempre puedo encontrar placer en escapar de la realidad y dejarme llevar por ese conjunto de palabras que de alguna manera logran transportarme a la mente de otra persona, o a cualquier lugar.
Es lo que generalmente se dice. Obviamente es cierto, y es que no hay un complot para engañar al mundo con declaraciones como esta (Ojalá lo hubiera, sería increíble un mundo con más lectura y escritura), pero con el correr de los años y las situaciones siento que esas declaraciones se sienten un tanto superficiales. Me gusta creer que hay algo más, una sensación que sólo se puede describir cuando estás atrapado en una buena lectura, o cuando estás tan inspirado que las palabras simplemente fluyen y te encontrás a vos mismo, te descubrís al releer lo que escribís.